Fatumata es de Guinea-Bissau y llegó a Portugal hace un par de años. Para entonces tenía 21 años y vino a Lisboa para continuar sus estudios. Dos semanas después de su llegada a Lisboa, Fatumata empezó un curso de portugués para extranjeros. Fatumata confiesa que aún recuerda la sensación de su primer día. Le sorprendió la gran diversidad de personas de todo el mundo -¡Todos parecían extraños! -dice Fatumata- hasta la fisonomía de la gente la pilló por sorpresa ya que todos parecían tan diferentes: desde la forma de los ojos, el color de la piel, los peinados, los colores y las texturas, hasta las actitudes... Al principio, tuvo sentimientos encontrados e incluso pensó en dejar el curso. Pero luego, poco a poco, empezó a surgir un sentimiento de curiosidad y dejó de lado sus temores. Un día -recuerda con entusiasmo- estábamos todos fuera durante el descanso sin saber muy bien qué decirnos.
Algunos mirábamos al suelo, otros desviaban la mirada al cielo para no mirar a los demás cuando llegó el profesor y dijo: -Bueno, vamos a ver qué probabilidades hay de que todos disfrutemos de la misma comida. Algunos sonreímos un poco, muchos nos miramos sin saber muy bien qué decir pero el profesor continuó. - Bueno, vamos a dar algunos pasos. Os voy a plantear tres retos: primero, vamos a jugar al juego de los saludos. ¿Cómo se saluda a alguien en su país? Después, haremos un "diálogo de chica a chico", para proponer tres tradiciones culturales que creas que son únicas de tu país. Acuérdate de escuchar activamente, de observar los gestos, los modales de tu pareja para poder captar toda la información posible. Este día fue divertidísimo, y todos nosotros, tras la aprensión inicial, empezamos a relajarnos y, al cabo de tres horas, nos reímos todos juntos. Aprendí muchas cosas útiles y valiosas. Una cosa que para mí es muy importante es no hacer nunca una suposición.
Las personas tienen hábitos y creencias diferentes, por lo tanto, la posibilidad de que alguien haga algo con una intención específica muy diferente a la que yo percibí es grande y muy real. Para terminar la historia, al final de los ejercicios estábamos todos muy cansados y emocionados. Y de repente, el profesor apareció en la sala con un litro de agua y dijo: -¡Tengo mucha sed! ¿Alguien quiere agua? Y poco a poco, uno a uno, todos fuimos cogiendo agua. Y entonces la profesora nos miró atentamente y habló: ¿qué os parece el agua? En este momento, es mi comida favorita y todos sonreímos y asentimos de acuerdo con él. Ya veis, -continuó- siempre hay algo que nos une aunque la diversidad sea enorme. Sólo hay que invertir un poco en descubrir las particularidades para desplegar la unidad del grupo.
Τhe European Commission support for the production of this publication does not constitute an endorsement of the contents which reflects the views only of the authors, and the Commission cannot be held responsible for any use which may be made of the information.
THIS WEBPAGE HAS BEEN PRODUCED WITH THE FINANCIAL ASSISTANCE OF THE EUROPEAN UNION. THE CONTENTS OF THE WEBPAGE ARE SOLE RESPONSIBILITY OF UPCOMING WOMEN PARTNERSHIP AND CAN IN NO WAY BE TAKEN TO REFLECT THE VIEWS OF THE EUROPEAN UNION, THE PARTICIPATING COUNTRIES THE MANAGING AUTHORITY AND THE JOINT SECRETARIAT”.