Viviana es una mujer de 40 años española en paro que acude regularmente a servicios de asesoramiento para encontrar empleo a una organización con objeto de aumentar su empleabilidad. Un día, en un taller sobre resolución de conflictos, surgió la oportunidad de hablar de situaciones complejas debidas a diferencias culturales con las que se había topado  en el trabajo.

Viviana contó que en su anterior trabajo como camarera, conoció compañeros de culturas distintas como Marruecos o Ecuador. No tenía costumbre de tratar con gente de otras culturas, por lo que le resultó un reto entender algunos de sus comportamientos, diferentes por razones culturales, lo que llevó a roces entre ellos.

Como quería mantener su trabajo y sabía que tenía que trabajar con sus compañeros todos los días, decidió afrontar sus prejuicios y preguntarles abiertamente sobre sus culturas.

Viviana aprendió a abrir su mente a nuevas culturas y formas de ver el mundo. Explicó que la experiencia la había ayudado en su desarrollo personal y profesional y ahora se sentía mucho más preparada para trabajar en entornos multiculturales y a tratar con gente de distintas procedencias y costumbres.

Además, su deseo de conocer a sus compañeros la ayudó a establecer  relacionales duraderas, y todavía sigue en contacto con algunos de ellos. Gracias a esas amistades, ha aprendido a ver el mundo con otros ojos y ha aprendido mucho de sus amigos.

Viviana sigue desarrollando su competencia global a diario, no solo en persona, cuando trabaja con otra gente, sino también en sus interacciones en Internet.

Por último, Viviana reconoce que intenta transmitir su aprendizaje y experiencia a su familia y sus amigos españoles y ha comenzado a hacer voluntariado en su barrio para facilitar la integración de personas migrantes.



Última modificación: Tuesday, 12 de July de 2022, 07:17